El idioma puede ser una barrera entre países y personas, sin embargo, desde hace muchos años existe personal cualificado que se ha encargado de convertirse en un puente de comunicación, y se conocen como traductores profesionales e intérpretes.
Pero, el ser humano siempre con el interés de convertir cualquier proceso manual en automático, con el objetivo de optimizar los procesos a un mínimo costo, alcanzar las metas en menos tiempo y con un margen de error bajo, ha intentado automatizar las traducciones.
Sin embargo, mientras que muchos clientes tienen preferencia por la traducción manual, otros usuarios optan por el uso de traductores automáticos, pero cada elección tiene una razón de ser.
En esta guía comparamos las ventajas y los límites de la traducción automática y la traducción profesional para ayudarte a elegir según el tipo de documento, su finalidad y la revisión que necesita.
Traducción automática
La traducción automática es aquella que se realiza mediante el uso de un software de computadora para lograr la versión de un texto determinado de un idioma a otro.
Esta surge como alternativa en las empresas, con la intención de recortar gastos en procesos de traducción, sin embargo, al igual que cualquier otro proceso automático, ha evolucionado desde sus inicios, presentando ventajas y desventajas.
Historia de la traducción automática
Las primeras referencias acerca de la posibilidad de desarrollar una alternativa para realizar una traducción surgen en el siglo XVII, cuando filósofos de la época, como Descartes y Leibniz consideraban una manera de relacionar palabras de un idioma a otro.
Después de esto, durante el siglo pasado surgieron las primeras propuestas acerca de sistemas de traducción automatizada del ingenio de George Artsrouni y Pert Smirnov-Troyanskii.
Ellos, en el año 1933 registraron las primeras patentes que abrirían la posibilidad de materializar la traducción automática, sin duda, uno de los resultados más anhelados para la época.
Posteriormente, en el año 1949 y sin tener relación a estas patentes previas, Warren Weaver, criptógrafo y directivo de la Fundación Rockefeller y Andrew Booth, comenzaron a desarrollar una serie de hipótesis de cómo utilizar los ordenadores en la traducción de idiomas.
Después de muchas investigaciones, en el año 1954 fue presentado el primer prototipo de traductor automático, desarrollado por la Universidad de Georgetown e IBM.
Como era de esperar, el sistema era muy limitado, pero lo suficientemente útil para despertar el interés por el desarrollo de nuevos sistemas que se adaptaran a las necesidades de los usuarios.
Posteriormente, tras muchas décadas de ensayo y error, en 1960 Bar-Hillel publicó un informe en el cual criticaba el interés en lograr traducciones automáticas, considerando que era imposible que estas alcanzaran la calidad de las realizadas por un traductor profesional.
La calidad de la traducción automática depende del sistema, de los idiomas y del tipo de texto. Sus avances deben evaluarse en tareas concretas, sin asumir que la fluidez garantiza exactitud ni que todos los sistemas tienen las mismas limitaciones.
Tipos de traducción automática
Como se ha mencionado anteriormente, muchos han sido los interesados en el desarrollo de la traducción automática, por lo que no debe ser extraño que existan diferentes tipos, cada una con sus propias cualidades.
Traducción automática basada en reglas
Está basada en innumerables reglas lingüísticas que han sido integradas al sistema, así como millones de diccionarios bilingües.
Este tipo de software tiene la capacidad de analizar la sintaxis del texto, crea un estado de transición, del cual luego pasa el texto al idioma destino.
Aparte, para temas muy específicos, los usuarios tienen la oportunidad de añadir la terminología específica del tema al proceso de traducción.
A pesar de los buenos resultados que se obtienen con este tipo de traducción automática, siempre requiere un proceso de mejora, el cual resulta largo y costoso.
Traducción automática basada en estadística
Este sistema surge como una alternativa menos costosa que la traducción basada en reglas y para cumplir con sus funciones solo requiere tres componentes básicos.
En primer lugar, el modelo de lenguaje, el cual calcula las probabilidades de que una frase del texto en la lengua destino sea correcta.
El segundo componente es el modelo de traducción, gracias a él es posible establecer la correspondencia entre la lengua origen y la destino.
Y el tercer componente es el decodificador, el cual tiene como responsabilidad el buscar dentro de las traducciones posibles, aquella que pueda ser más probable en cada caso.
La unión de estos tres componentes implica que, una vez que es dado el modelo de lenguaje y el de traducción, el sistema crea todas las traducciones que se podrían emplear y finalmente propone aquella que considera con base en sus datos estadísticos, como la más probable.
Traducción automática basada en redes neuronales
Esta es la más reciente, de hecho surge en el año 2014. Vale mencionar que la idea del uso de redes neuronales fue considerada por primera vez en el año 1997, pero no pudo ser llevada a cabo, debido a las limitaciones en cuanto a potencia, que presentaban los ordenadores de la época.
Los sistemas de traducción automática neuronal aprenden patrones a partir de ejemplos de traducción. Generan el texto de destino mediante modelos entrenados con datos lingüísticos; su funcionamiento no equivale al del cerebro humano. La calidad depende, entre otros factores, de los datos, los idiomas y la especialidad del texto.
Ventajas
La traducción automática ha evolucionado a grandes pasos desde sus inicios, y apoyados en la tecnología, han logrado brindar excelentes resultados, por lo que algunas de sus ventajas se pueden simplificar de esta manera.
- Su coste es bajo, e incluso en muchos casos puede resultar gratuito.
- Mientras cuente con un ordenador y el traductor automático elegido, siempre estará disponible para ti.
- Estos sistemas tienen la capacidad de traducir grandes cantidades de textos, en un tiempo bastante reducido.
- Muchos ofrecen la posibilidad de traducir el texto original en diversos idiomas, solo con la configuración adecuada.
Desventajas
Al igual que cualquier otro sistema, estos presentan algunas desventajas, las cuales se deben conocer antes de elegir el tipo de traducción a utilizar en un proyecto importante, estas son las siguientes.
- Un texto automático puede resultar fluido y, aun así, contener errores de significado, omisiones o términos inadecuados. La naturalidad no basta para comprobar su calidad.
- Los sistemas actuales procesan secuencias de texto y no se limitan a sustituir palabras una a una. Aun así, pueden interpretar mal el contexto o la intención del original.
- La calidad puede variar según el idioma, la especialidad y el contexto disponible. Conviene revisar la terminología y los elementos que admiten más de una interpretación.
La elección depende del uso del documento y de las consecuencias de un error. Para textos que se van a publicar o utilizar en decisiones importantes, conviene valorar los servicios de traducción profesional y la revisión necesaria. La evaluación debe considerar el documento completo: este estudio sobre errores, contexto y evaluación de traducciones explica la importancia del análisis especializado.
Traducción manual
La traducción humana la realiza un traductor profesional que interpreta el original y toma decisiones sobre terminología, contexto, registro y destinatario. Puede apoyarse en herramientas de traducción, pero mantiene la responsabilidad sobre el texto entregado.
Es por ello que las agencias de traducción e interpretación prefieren contratar traductores nativos, pero además que se especialicen en diferentes áreas, de esta manera existe la garantía de que el texto definitivo contenga un lenguaje natural y fluido.
Ventajas
La traducción manual ofrece algunas ventajas que no encontrará en la traducción automática, como lo son.
- Un excelente dominio del idioma, porque al ser traductores profesionales están familiarizados con la lengua destino, así el texto final va a dar la impresión de haber sido redactado en este idioma originalmente.
- La especialización del traductor permite trabajar con la terminología y las convenciones de su área. Para textos técnicos, jurídicos o creativos, es importante elegir un profesional con la experiencia adecuada.
- Un traductor nativo profesional está preparado con un increíble pensamiento crítico para insertar expresiones que se adapten a cualquier término, en especial cuando no es posible encontrar una traducción exacta.
Desventajas
En realidad, son pocas las desventajas que existen en la traducción manual, y son las siguientes.
- El coste del servicio depende de los idiomas, la extensión, la especialización, el plazo y la revisión necesaria. La traducción profesional incorpora trabajo humano, pero no constituye una promesa de infalibilidad.
- La traducción profesional requiere tiempo para analizar, traducir y revisar. Al comparar plazos con un borrador automático, debe incluirse también el tiempo necesario para comprobar y corregir ese resultado.
¿Podría llegar el fin de los traductores profesionales? Opinión personal de Gema Leal
El avance tecnológico ha permitido la rápida evolución de los traductores automáticos, aunque sus primeros métodos no demostraron una alta efectividad, la traducción automática basada en redes neuronales ha brindado resultados de elevada fiabilidad.
Ante esto, muchos preguntarán si al continuar estos avances y mejoras, ¿podría ser el fin de los traductores profesionales?
Es cierto que los traductores automáticos han avanzado a grandes pasos, no obstante, es poco probable que su tecnología logre desarrollar la inteligencia necesaria para reconocer expresiones en un contexto literario o la traducción de un poema y mantener su belleza. Déjanos tu comentario.
En mi opinión, los traductores profesionales no desaparecerán. Tampoco los redactores SEO. Igual que los cocineros no desaparecieron con la invención del microondas, ni los contables con la creación del Excel. Los servicios para humanos deben ser dirigidos por humanos, y siempre tiene que haber una persona detrás de dichas máquinas.