Cada día aparecen nuevas palabras y se incorporan al diccionario. Pero también desaparecen otras que en momento fueron importantes. Hoy hablamos de los términos españoles desaparecidos y su dificultad para traducirlos desde nuestra agencia de traducción.

La lengua está viva, y por tener esa condición, va evolucionando. Aparecen y desaparecen términos continuamente y van entrando y saliendo también de los diccionarios. Hoy vamos a hablar de las palabras españolas desaparecidas, las que usaban nuestros ancestros y que se consideran actualmente muertas.

¿Cómo traducir estas palabras españolas ya desaparecidas por ejemplo al francés? El traductor profesional de francés debe ser nativo y conocer la lengua fuente, en este caso el español, a la perfección. Su bagaje cultural debe ser muy importante y en la mayoría de las ocasiones, los traductores profesionales acuden a especialistas o bien preguntan a un español el significado de los términos desaparecidos. Ahora sólo queda buscar el término desparecido en su lengua, en este caso en francés. Una vez más, acuden a los abuelos o a especialistas para solventar estas dudas, ya que internet deja muchas lagunas.

Por eso ahora vamos a estudiar algunos de estos términos españoles desaparecidos que hemos encontrado en la traducción de documentos antiguos.

No es permanente. El diccionario que hoy puedes tener entre tus manos para consultar palabras y expresiones ha ido cambiando desde que tus padres, o tus abuelos, tuvieron otro ejemplar en su poder.

Esto es debido a que la lengua es un campo de nuestra vida que está vivo y, por tanto, los diccionarios van incorporando términos cada vez que salen nuevos en la sociedad actual, al igual que elimina aquellos que están en desuso o están muertos, en definitiva.

De esto se sirvió Marta PCampos, una artista zaragozana que se ha dedicado durante años a recopilar palabras desaparecidas del Diccionario de la Lengua Española entre durante un siglo (2914-2014) y a crear un nuevo ejemplar: el diccionario cementerio del español.

¿Qué palabras españolas han sido olvidadas?

El ejemplar recopilatorio que presenta Marta reúne germanías, términos que han visto modificada su grafía, así como regionalismos, extranjerismos, expresiones en desuso o palabras de oficios ya desaparecidos.

En total encontramos cerca de 2800 términos que se han olvidado en nuestro país. En este post vamos a resaltar algunos de ellos y vamos a volver a recordarlos con mucho cariño, porque cada palabra de un idioma es importante a su manera y queremos hacerle un homenaje.

Este diccionario cementerio puede consultarse, además de poder acceder a un foro, creado de forma online por Marta, donde se reciclan las palabras muertas y se puede iniciar un debate lingüístico sobre ellas.

¿Piensas que algunas de las que vamos a mostrar a continuación pueden ser resucitadas? Esperamos tu respuesta tras conocer las palabras desparecidas.

Recopilación de términos muertos

Comenzamos con una de las más citadas en este libro que hemos comentado. Se trata de cocadriz, cuando nos queremos referir al femenino de cocodrilo. Esta palabra entró en desuso debido a que quizás es demasiado complejo saber si un cocodrilo es macho o hembra y se prefiere usar el concepto masculino para generalizar.

La siguiente palabra que ya no encontramos en nuestro diccionario habitual es bajotraer. Con este concepto venimos a nombrar una humillación. Es un estado de ánimo que se podría usar mucho en la actualidad y que, sin embargo, dejó de tener cabida entre la sociedad española.

¿Quién podría conocer la palabra cuñadez? Quizás si preguntamos a nuestros abuelos ellos hayan usado este término para expresar el “parentesco de un cónyuge con los parientes del otro”.

Seguimos con más palabras adjudicadas a personas. Entre las opciones a elegir nos quedamos con camasquince. Si queremos decir que alguien es entrometido podremos usarla.

Finalmente, no podemos pasar por alto términos como durindaina o ababa, que se usaban antaño con mucha frecuencia. Para nuestro idioma, durindaina quiere decir justicia. Germanía que proviene de una manera de hablar de rufianes. En ababa vemos como se describe la amapola.

La nostalgia de las palabras olvidadas

Quizás la mayoría del público que lee este post no tenga constancia de la cantidad de términos que se han ido perdiendo al pasar décadas. Los lectores de cierta edad quizás si lo recuerden y vuelvan a revivir aquello que, lamentablemente, pasó a mejor vida.

Otros vocablos ya extintos son: babieca, que se considera a una persona floja y boba; descular, indicado para definir que vamos a desentrañar algo.

También encontramos descripciones de personas como ganapán, hombre tosco y rudo; fierabrás, para una persona perversa; liróforo, para el poeta o ñiquiñaque para alguien muy despreciable.

Finalmente, vamos a deleitarnos con unas cuentas expresiones más que podrían volver a nuestras vidas si se le dieran una segunda oportunidad lingüística. Hopo, para el mechón en el pelo; katiuska, para botas impermeables de caña alta; jacarear, o lo que es lo mismo, andar por las calles alborotando o recórcholis, para ¡caramba!

En fin, muchas palabras que han caído en el olvido pero que, durante muchos años, décadas y, por qué no decirlo, siglos, han formado parte intrínseca de nuestra sociedad.

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